viernes

Cuando era pequeña, mi madre me contó que al dormir me convertía en ardilla. Todas las noches antes de acostarme me contaba lo que había sucedido durante el día, y por las noches cuando entraba en el sueño podía continuar mi vida en el tronco de un árbol, junto a mi amiga Carmela . Un mal día, no se acordó de cómo seguía la historia y nunca pude volver al bosque.

Todavía puedo acordarme de cosas, estos dibujos son una muestra..

5 comentarios:

Hugo Santeiro dijo...

tu ni llamese ni nadaa menos mal que ibamos a quedar en los conciertos estos días...

mrlemur dijo...

bonito dibujo , me gusta, si señor, ala un saludo Sarita!

L. dijo...

tão bonito, sara...
as histórias que valem a pena são feitas disto.

um beijo.
e outro.

violeta13 dijo...

que bonito...
que se recorde também assim o meu filho das histórias que lhe conto pela noite...

um beijinho

violeta13 dijo...

ai...
gosto muitos dos teus dibujos... e da maneira como dizes tudo tão simplesmente.